Me miró y con un matiz de desaliento dijo “Ojalá Dios lo quiera”.
¿Cómo no va a querer si lo ha prometido en múltiples ocasiones?
Indudablemente lo quiere.
Y nosotros, ¿creemos que así es?
¡Vaya, es que tengo unas ocurrencias…!
" Escribe las cosas que has visto, las que ahora están sucediendo y las que sucederán después, en el futuro." (libro de Apocalipsis)
Me miró y con un matiz de desaliento dijo “Ojalá Dios lo quiera”.
¿Cómo no va a querer si lo ha prometido en múltiples ocasiones?
Indudablemente lo quiere.
Y nosotros, ¿creemos que así es?
¡Vaya, es que tengo unas ocurrencias…!
Con bastante temor me animo a parafrasear a Salomón, desde las constantes lecturas en el tiempo. Ruego seas benevolente por esta osadía de mi parte. Y si hay algo que se pueda mejorar, bienvenido sea.
“Esto es incomprensible dijo el Enseñador, mientras más lo pienso, más lo encuentro absurdo, ¡todo está sujeto a la fragilidad!
¿Qué provecho saca el hombre de afanarse tanto en esta vida?
Una generación nace y muere, luego otra, pero la tierra subsiste desde tiempos inmemoriales, indefinidos.
Hoy salió el sol y se ocultó en el horizonte; tal vez mañana las nubes no lo oculten, siempre el sol está ahí, haya chubascos o resplandezca sobre la tierra seca.
Y la brisa, ¡ah, esa deliciosa brisa o el amenazador huracán!, sin cesar van girando de continuo en círculos, hacia el Sur, hacia el Norte, jamás se cansan de deslizarse en el espacio.
Por otra parte, los ríos, esos torrentes invernales van a dar al mar, pero el mar jamás se sacia. A su punto de origen regresan los ríos, para de allí volver a fluir.
Todas las cosas hastían más de lo que es posible expresar. No se sacian los ojos de ver, ni se hartan los oídos de oír.
Lo que ya sucedió volverá a acontecer; lo que ya se ha hecho se volverá a hacer ¡y no hay nada nuevo bajo el sol!
Eso ya existía en siglos anteriores, entre aquellos que nos precedieron.
Nadie recuerda a los primeros hombres, como nadie se acordará de los últimos. ¡No hay memorial suficiente para todos nosotros entre las futuras generaciones!
Yo, el Maestro, reiné en Jerusalén sobre Israel.
Y me dediqué de lleno a explorar e investigar en conciencia todo cuanto se hace bajo el cielo. ¡Ardua tarea para un simple ser humano. El resultado fue abrumador!
He observado todo cuanto se hace en esta vida, y todo ello es absurdo, ¡es correr tras el viento! Ni se puede enderezar lo torcido, ni se puede contar lo que falta.
Me puse a reflexionar: Aquí me tienen, engrandecido y con más sabiduría que todos mis antecesores en Jerusalén, y habiendo alcanzado todo cuanto se podía experimentar, dedicado de lleno a la comprensión de la sabiduría, y hasta puedo advertir con facilidad la majadería y la tontera. ¡Pero aun esto es como querer alcanzar el viento!
Salomón fue un gran escritor, poeta, entomólogo, filósofo y botánico.
Compuso más de tres mil proverbios y canciones.
Disertó acerca de las plantas, desde el cedro del Líbano hasta el musgo que crece en los muros. También enseñó acerca de las bestias y las aves, los reptiles y los peces.
Se conoce como uno de los hombres más sabios de la humanidad; entregado a los placeres, llegó a la conclusión que aumentar el conocimiento es aumentar aflicciones para el alma.
Los libros, Proverbios, Cantar de Cantares y Eclesiastés son joyas de la literatura, ¿por qué no leer algo de eso?
“Pues, ¿qué gana el hombre con todos sus esfuerzos y con tanto preocuparse y afanarse bajo el sol?
Todos sus días están plagados de sufrimientos y tareas frustrantes, y ni siquiera de noche descansa su mente. ¡Y también esto es absurdo!
Nada hay mejor para el hombre que comer y beber, y llegar a disfrutar de sus afanes. He visto que también esto proviene de Dios, porque ¿quién puede comer y alegrarse, si no es por Dios?
En realidad, Dios da sabiduría, conocimientos y alegría a quien es de su agrado; en cambio, al pecador le impone la tarea de acumular más y más, para luego dárselo todo a quien es de su agrado. Y también eso es absurdo; ¡es correr tras el viento!” (Libro de Eclesiastés 2)
(La fotografía de la Cordillera de Los Andes fue tomada por Edith)
Parecía un árbol seco, listo para que una sierra lo cortara.
"Cuando abrió el segundo sello, oí al segundo ser viviente, que decía: «Ven y mira». Y salió otro caballo, bermejo; y al que lo montaba le fue dado poder de quitar de la tierra la paz, y que se matasen unos a otros; y se le dio una gran espada". (Apocalipsis 6)
Desde las primitivas armas de piedra, madera y hierro, hasta las modernas bombas líquidas (nitroglicerina, nitrometano y el triperóxido de triacetona), hay todo un universo de furia que nos recorre y nos marca como una estirpe violenta.
Alejandro soñaba con la conquista del mundo…para tener paz. Así invadió tierras, kilómetros de tierras, pueblos que le rindieron homenaje.
Los césares inventaron la Pax Romana, a costa de cantidades exorbitantes de tributos para mantener los ejércitos, cuidar las fronteras y defender…la paz, por supuesto.
La defiende.
La proclama como una bandera.
Yo quiero la paz, obvio.
Entonces ¿por qué se arman “hasta los dientes”?
¿Quién provoca las guerras?
Un dato: El 95 % de las armas que se fabrican en el mundo son producidas por países que son miembros permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas


En un futuro (si Dios lo quiere) hablaré del mar, ese Océano Pacífico que nos beneficia con toda clase de sabores, imágenes y perfumes. Por ahora les comparto este día de belleza y sorpresas, en San Antonio.Las armas de los acuerdos son las mismas armas de la guerra.
Toda batalla se inicia lenta, sigilosa, en silencio, como la noche más oscura que se anuncia en un inofensivo atardecer.
A menudo la fe en caballos blancos es frustrada por naciones que, al final, sólo encuentran un pálido remedo de la paz, en bárbaras ambiciones que jamás son satisfechas.
(La fotografía de Agencias AP, para Emol.com)
Alemama nos propone ejercitarnos en el cuento breve.
"El sol brillaba en alta mar y sus cabellos ondeaban su triste y apagado semblante.
Más allá se encontraba su futuro. Quizás la primavera, pronto a venir, serviría para colorear sus grises días sin esperanza.
Cabizbajo, miró a su alrededor como queriendo pasar desapercibido, al igual que los años y sus cortos veranos.
Nadie supo su nombre. Nadie conocía su andar. Su ropa oscurecía el brillo del sol en el agua, y su destino lo marcaba un colgante.
La solución a tanta soledad era encontrar en las profundidades, ese amor escondido. Queriendo no ser, cayó, como lo hizo la noche."
(La foto es de Montse Navarro.)
Dije que empezaría por el principio. Cuando todavía lloras lágrimas sin estrenar el corazón.
Y empecé a escribir sobre mi abuela Juanita, una mujer extraordinaria, mujer de coraje, de fe; he conocido pocas de esa calidad. Indudablemente, no tengo ni un mérito al referirme a ella, mas bien una especie de asombro de haberla conocido.
Sin embargo, debo confesarlo, me cuesta recordar el pasado. Es tan precioso este presente, tan exuberante, tan…casi no tengo calificativos para definirlo con precisión.
Me gusta este tiempo.
La eternidad de este momento, mientras, sentada frente al PC escribo y trato de recordar y pienso en ti, imagino un rostro, una mano moviendo el mouse, unos ojos leyendo estas letras. ¿Hay algo más fantástico que encontrarse con lector@s (para una escritora rudimentaria como yo) en un punto del universo y tener una conjunción de pensamiento? Tal vez eso suceda cuando ni siquiera esté viva.
Esta noche me recuerda otras noches en el Sur, allá en Temuco, capital de La Frontera.
Por la Avenida Alemania corríamos evitando quedar empapados “como diuca”. Allí conocí los digueñes, las nalcas, la harina de avellana y la amistad incondicional.
Y recuerdo a Jorge Teillier, escribiendo en noches llovidas como ésta. Por supuesto, en el Sur, una tierra inagotable de poetas.
"Bajo el cielo nacido tras la lluvia
escucho un leve deslizarse de remos en el agua,
mientras pienso que la felicidad
no es sino un leve deslizarse de remos en el agua.
O quizás no sea sino la luz de un pequeño barco,
esa luz que aparece y desaparece
en el oscuro oleaje de los años
lentos como una cena tras un entierro.
O la luz de una casa hallada tras la colina
cuando ya creíamos que no quedaba sino andar y andar.
O el espacio del silencio
entre mi voz y la voz de alguien
revelándome el verdadero nombre de las cosas
con sólo nombrarlas: "álamos", "tejados".
La distancia entre el tintero del cencerro
en el cuello de la oveja al amanecer
y el ruido de una puerta cerrándose tras una fiesta.
El espacio entre el grito del ave herida en el pantano,
y las alas plegadas de una mariposa
sobre la cumbre de la loma barrida por el viento.
Eso fue la felicidad:
dibujar en la escarcha figuras sin sentido
sabiendo que no durarían nada,
cortar una rama de pino
para escribir un instante nuestro nombre en la tierra
húmeda,
atrapar una plumilla de cardo
para detener la huida de toda una estación.
Así era la felicidad:
breve como como el sueño del aromo derribado,
o el baile de la solterona loca frente al espejo roto.
Pero no importa que los días felices sean breves
como el viaje de la estrella desprendida del cielo,
pues siempre podremos reunir sus recuerdos,
así como el niño castigado en el patio
encuentra guijarros para formar brillantes ejércitos.
Pues siempre podremos estar en un día que no es ayer
ni mañana,
mirando el cielo nacido tras la lluvia
y escuchando a lo lejos
un leve deslizarse de remos en el agua."
Poema del libro: Para un pueblo fantasma.
En esta página de la U. de Chile podrás encontrar más de él.
La foto es de Roberto Minder, una pintura que se exhibe en el Congreso.
Alguna vez escuché a Gonzalo Millán leer en voz alta. Esas lecturas me hicieron amiga de la poesía. Ni Neruda o Rojas dejaron alguna marca; esa voz oída en el Sur estableció un vínculo perfecto entre pensamiento y palabras. Y eso se agradece.
No me gusta la poesía de salón, sentimental y desechable.
Ni los versos para declamar, aunque escuché con respeto a mi amigo Zacarías cuando recitaba “Los motivos del lobo” con una pachorra digna de un político y absolutamente de memoria. En los colegios ya no se oye la voz de los niños con esas típicas arengas o los versos de Gabriela, recitados en el acto de cada lunes por la mañana. Una lástima. La poesía embellece el mundo, nos muestra el esplendor que muchas veces ignoramos; el país de lo imposible que puede transformarse en posible, un instante que nos descalabra y nos define para siempre.
Leo la noticia: Gonzalo Millán ha sido distinguido con el premio Mejores Obras Literarias de Autores Nacionales, por su obra "Autorretrato de memoria".
Me alegra la noticia.
Cualquier galardón a un poeta en vida es una inspiración para todos los que sueñan en esa dimensión, para los que buscan la utopía y a menudo sufren privaciones por un arte considerado en decadencia (según los parámetros de lo popular o económico).
Como siempre, sostengo que el mejor homenaje que podemos hacerle a un escritor, es leer sus palabras. Aquí les regalo algunas del poeta Millán.
La ciudad.
Amanece.
Se abre el poema.
Las aves abren las alas.
Las aves abren el pico.
Cantan los gallos.
Se abren las flores.
Se abren los ojos.
Los oídos se abren.
La ciudad despierta.
La ciudad se levanta.
Se abren llaves.
El agua corre.
Se abren navajas tijeras.
Corren pestillos cortinas.
Se abren puertas cartas.
Se abren diarios.
La herida se abre.
Sobre las aguas se levanta niebla.
Elevados edificios se levantan.
Las grúas levantan cosas de peso.
El cabrestante levanta el ancla.
Corren automóviles por las calles.
Los autobuses abarrotados corren.
Los autobuses se detienen.
Abren las tiendas de abarrotes.
Abren los grandes almacenes.
Corren los trenes.
Corre la pluma.
Corre rápida la escritura.
Los bancos abren sus cajas de caudales.
Los clientes sacan depositan dinero.
El cieno forma depósitos.
El cieno se deposita en aguas estancadas.
Varios puentes cruzan el río.
Los trenes cruzan el puente.
El tren corre por los rieles.
El puente es de hierro.
Corre el tiempo.
Corre el viento.
Sigue aquí
Puntualmente, la conquista más significativa de la Reforma de Lutero fue la restauración de la doctrina de justificación por la fe, verdad intransable que se generó a partir de sus lecturas de la carta del apóstol Pablo a Los Romanos. En síntesis, el ser humano no puede hacer nada para lograr ser aceptado por Dios. No hay mérito alguno resultante de obra o justicia humana; la salvación es por la gracia sola, por la fe sola, y para la gloria sola de Dios. Sin embargo después de los reformadores (Lutero; Calvino, Zuinglio), hay una enorme cantidad de “llaneros solitarios” (escribo esta breve aclaración para mi estimado Benjamín), hombres que se arrancaron “por las suyas”, erigiendo doctrinas al borde de la herejía y desnaturalizando el evangelio para daño de una considerable cantidad de personas.
Entre ellos, James Nayler, un carismático evangelista cuáquero que anunciaba la segunda venida de Jesucristo a Jerusalén (tal como la semana previa a la crucifixión), desarrollando cuadros vívidos de estos acontecimientos, aunque negó que él fuese Jesucristo. Fue condenado a trabajos forzados, por blasfemia.
(Un paradigma poco aconsejable, sin duda).
Para ampliar, aquí:
adorador.com/temasdoctrinales/35_
wikipedia.org/wiki/Asambleas
estudios.iglesia.net/index.php?
estudios.iglesia.net/index.php?/estudios-biblicos
aguasvivas.cl/revistas/25/griego.htm
La foto: gracias a other_ side
Palabras para un hijo: de Salomón: "Hijo mío, si los malvados te quisieren engañar, no consientas."
Debía exaltar el espíritu caballeresco; su papel principal era la gloria de Dios y la defensa de la religión cristiana.
"Para proteger la Iglesia, que de Dios es su Casa, la he puesto bajo la noble orden que llaman el Toisón".
El primer patrono de la Orden fue el héroe griego Jasón quien, según la leyenda, viajó con los Argonautas en el navío donde conquistó el Vellocino de Oro gracias a la ayuda de los talismanes mágicos de Medea, hija del rey Eetes de la Cólquida. De este modo, el Toisón de Oro se convirtió en el símbolo de Jerusalén, Ciudad Santa que debía ser reconquistada por el Duque y sus caballeros mediante una Cruzada.
El mayor problema era que Jasón no era cristiano, en absoluto. Además su vida no era muy santa (bueno, ¿quién podría decir que su vida lo es, aun en el medio-evo?), así es que fue necesario buscar algo afín a la tradición bíblica.
¡Tate!, o sea, ¡Eureka!, una mente brillante recordó a Gedeón y el vellón que colocó al rocío de la noche y la posterior victoria sobre sus enemigos.
De esa manera el Toisón de Oro presagiaba, como aquel, la futura victoria del Duque y el rescate de la Tierra Santa. Sus mechones blancos cargados de rocío celestial simbolizaron desde entonces la pureza virginal de María. Todo ok.
*
(El paisaje es de La Patagonia; no tiene mucho que ver con la historia, pero es lindo ¿no? )
En muchas ocasiones la Historia ha sido injusta (o incrédula) frente a la Criptozoología, como se denomina el estudio de animales fabulosos.
O, “se cree llanero…”
Algunos, de plano los descalifican, minimizando su quehacer testimonial, como si una persona independiente no tuviera validez en sí mismo.
¿Quién –para empezar- es el Llanero Solitario?
Personaje de ficción, el Llanero Solitario fue creado en 1933 por George Trendle para la radio, luego se convertiría en cómic y algunas películas. Clayton Moore protagonizó la mayoría de los 221 episodios de 23 minutos presentados a lo largo de varias temporadas entre 1949 y 1957.
Ningún poder extraordinario poseía el Llanero; solo su caballo, unas pocas balas de plata, un buen amigo y su coraje. Lo que no es menor, sin duda.
Algo de su historia aquí...
La ilustración de: todocolección.net
Mucha lluvia, es verdad, pero cuánto calor había en esas casas.
Tú ves muchas aldeas, pueblos, villorrios, ciudades, algunas más grandes, otras menos importantes, pero en todas -lo digo con la certeza de quien ha caminado esas tierras-, hay una acogida abierta, una amabilidad que escasea en la capital.
La casona donde llegamos era enorme, llena de vericuetos, pasadizos, lugares que hacen de la infancia de cualquiera un paraíso. Colindábamos con un enorme campo de trigo que relucía en días de sol, exhibiendo por aquí y por allá algunas rojas amapolas. Terminaba en un bosque de pinos al que me prohibió ir, años, muchos años después supe del miedo irracional que tenía mi madre por los lugares solos, en especial los bosques.
Un poema de Floridor Pérez, hombre del Sur que fue profesor en Mortandad.
La noche en que peleó Arturo Godoy
¿--te acuerdas?
izquierda Godoy-derecha de Joe
con la oreja pegada al receptor:
izquierda-derecha ¡pégale carajo!
las cuatro radios
amanecieron encendidas esa noche.
Golpe al mentón ¡eso es!
nunca se ha arriado la bandera
(--agáchate Godoy)
y espero que no sea la ocasión de hacerlo.
Izquierda Godoy-gancho de Joe
los huasos se quejaban junto al RCA
y el mantelito blanco
que bordó mi madre
(--¿por qué pelean, papá?)
en horas de invierno
de nunca acabar
chorreado aquella noche.
(Le toparía una oreja, le mentaría la madre
o cruzaría la raya el negro feo).
Recto al mentón
¡el
izquierda-derecha
pégale-carajo-sácale-la cresta
¿así que no lo van a dejar pelear agachado
gringos de mierda?
Todos quedaron tristes,
y el que sea valiente que me siga
por el pasillo oscuro
a ver ¡que venga el cuco!
(--agáchate Godoy)
porque aún tenemos patria y los hombres no lloran
la noche en que perdió Arturo Godoy.
"Ya brotan flores en los campos;
¡el tiempo de la canción ha llegado!"
Hoy vi por primera vez, después de este frío invierno ( en algunas regiones con mucha lluvia), un brote de flor. Poco a poco las yemas de los árboles van apareciendo. Luego se va el invierno, pronto saldrá el sol y habrá perfumes.
Es el ciclo de la vida que no se detiene. ¡Gracias a Dios por eso!
He podado las rosas (a todo hay que hacerle ¿no?) y ya se insinúan las primeras hojas, pequeñas, tímidas. Pronto todo eso se convertirá en un tumulto de olores deliciosos.
¿Qué sucedería si las flores se negaran a crecer, si los árboles se quedaran así, grises y aparentemente secos? No quiero ni pensarlo.

Te regalo estos versos de Elicura Chihuailaf
"En este suelo habitan las estrellas.
En este cielo canta el agua
de la imaginación.
Más allá de las nubes que surgen
de estas aguas y de estos suelos
nos sueñan los antepasados.
Su espíritu dicen es la luna.
El silencio su corazón que late."
"renuncio al peso muerto de mi terco pasado" Invariablemente te encuentras con los balances de final de año. Cada medio hace ...