4.5.06

Más de 30 millones de blogs.

foto de: emol.com

Por estos días se analiza el crecimiento de los blogs como un fenómeno de los dos últimos años.

Cualquiera puede escribir. Ni siquiera se necesita tener un PC en casa con esto del aumento de los ciber.

Todos podrían usar esta forma de expresión con un poco de trabajo y algo de empeño.

Como herramienta de información, es un buen medio para sacarse las neuras; como terapia espiritual, sicológica y sentimental, vale.

Como espacio educativo, periodístico e histórico. Algunos hasta logran ganar algunos pesos.

Le he insistido a un amigo que proyecte sus ideas en una página ¿qué estará esperando? Hombre culto, versado en materias tan amplias como idiomas, literatura, historia, teología, sería un gran aporte. Bueno, es cosa de atreverse.

Aquí hay un buen dato para enterarse de cómo van en esta irrupción masiva en la web, tanto que tendríamos que gastar un par de años para leerlos a todos.

Algunos dicen que es un altoparlante de la tontería, que aportan poco, que son las quejas de adolescentes inútiles y chicas románticas. Tal vez. Pero sentarse a escribir, aunque sea tus penas o ideas locas, es un trabajo que no podemos desmerecer. Detrás de un blog hay una persona que yo sí respeto, independiente de lo que opine de su obra.

Si deseas leer más, he seleccionado estas direcciones.

La revolución de los blogs.

El documentalista enredado.

La venganza de los aficionados.

Microsiervos.

1.5.06

Cuenteros.

Oh, sí, recuerdo con nitidez las noches que nos acomodábamos a la orilla del brasero para oír las espeluznantes historias de aparecidos, de oscuros pactos donde el alma era la mejor moneda y, tiritando de miedo, nos apretujábamos unos a otros casi esperando que cantara un tue tué o pasara al galope un caballo negro montado por una negra figura.
Las mañanas eran también las noches; el sol poseía un brillo más dorado porque la noche era fantástica y dramática; el día era placentero porque la oscuridad se esperada con emoción.
Años después vine a leer aquellos versos de León Felipe:

"Yo no sé muchas cosas, es verdad.
Digo tan sólo lo que he visto.
Y he visto:
que la cuna del hombre la mecen con cuentos,
que los gritos de angustia del hombre los ahogan con cuentos,
que el llanto del hombre lo taponan con cuentos,
que los huesos del hombre los entierran con cuentos,
y que el miedo del hombre...
Yo sé muy pocas cosas, es verdad,
pero me han dormido con todos los cuentos...
y sé todos los cuentos."

Pensé que a mis años ya estaba curada del atractivo que provocan las ficciones; que eso era de mis 9 años cuando las Mil y una Noches poblaron la cabeza de fantasías.

Pero allí estaba aquella pareja delante de mi puerta.
Él, joven, un poco obeso, tenida sport, ella delgada, pelirroja auspiciada gentilmente por koleston, nada de fea. Una pareja normal, como las muchas que circulan por el sector.
El hombre le imprimía a su voz cierta autoridad y urgencia pidiendo hablar con el dueño de casa. Necesitaban un consejo porque eran un matrimonio joven.

Tan insólito es que un matrimonio pida consejo que me dejó anonadada por un segundo. ¿Querrán separarse? ¿Tendrán problemas domésticos, sexuales, legales? ¿Él ama a otra, ella descubrió que tiene hijos “por fuera”, las suegras no se soportan, uno de ellos tiene VIH (Dios no lo quiera, son muy jóvenes)? Rollera como soy, la imaginación se remonta a alturas siderales.

¿Un consejo?
La gente pide dinero a nuestra puerta, pan, agua, mercadería para una olla común, a veces hasta cosas en desuso, pero… ¡¿un consejo?!
El hombre me miró fijamente como queriendo imprimir impulso a mi resistencia.
Tiene poder de convencimiento –pensé-, sería un buen evangelista. Lamentablemente tendrá que conformarse conmigo ya que el “dueño de casa” no es habido.

Y empieza una larga historia de desventuras. No sé si estoy delante de “Descarados” o “Cómplices”, todo en un paquete. Una velada amenaza en aquello de “recién vengo saliendo de la cárcel, pero yo no soy malo, dama, aunque nuestra situación da para pensar en reincidir, pero quiero ser honrado, por mis hijos”, tienen los hijos en Argentina, quieren viajar a verlos, necesitan treinta mil pesos para pasaje.

Es un dilema siempre. Debería estar acostumbrada. Como el poeta, me sé todos los…y sé que este es uno de los tantos, tiene el perfil de la verborrea que persigue un único fin.
He escuchado a tantos, bastantes pesos se han escurrido sin regreso de mis bolsillos, pero es como los virus, cada uno diferente a otro, tal vez porque cada persona es un mundo; y tantas veces me he sentido tonta y estafada.

Olfatea el titubeo y adopta un aire atrevido, urgente, habla rápido, envolvente; mi instinto se pone alerta. Con toda parsimonia les explico que no tengo esa cantidad, no es ninguna mentira, recién hoy hemos hecho una inversión, lamentable, que me disculpen, etc.

¿Cuánto hay que pagar para dar un consejo que nunca se da?

Adivinen.
Algo se llevaron, nunca nadie se va de esta puerta con las manos vacías. Una buena historia algo gana ¿no?

28.4.06

Cuarenta mil millones de pájaros.

Habitualmente leo la columna de Marcelo Birmajer en la revista Ya.
Cuando encontré este cuento, me pareció que él explica mucho de nuestra naturaleza.
No resisto el impulso de compartirlo. Espero les guste.

"-Cuarenta mil millones de pájaros –dijo Dios- ¿Te das cuenta? Desde q comenzó el mundo he fabricado cuarenta mil millones de pájaros. ¿Dónde están, q ha sido de ellos, en q invertí mi trabajo? Podría haber hecho 20, 50, 60 pájaros. Si total vuelan, dan la vuelta, todo el mundo podría verlos. Un par de días en África, otro par en Asia, un par en América…cien pájaros q salgan de gira. ¿Me puedes explicar para q tenía q hacer cuarenta mil millones de pájaros?

-No se –dijo Dukinsky confundido- Tus designios nos son ocultos.
-Ahora no –interrumpió el Señor- Te abro los libros. Te muestro las cuentas. Quiero q me ayudes a paliar el déficit. Vamos a dejar cien pájaros. Inmortales. Cien pájaros, y punto.

-Señor –dijo Dukinsky- No me parece q tengamos q ahorrar en pájaros. No creo q sean tan caros.
-¿Para q quieren ustedes los pájaros?
-Bueno, no sé bien. Pero son muy bellos. Además, en primavera gorgean. Y Hitchcok, Hitchcok hizo una película muy buena con los pájaros. La gente ama a los pájaros.

-¿La gente? ¿Quién es la gente? Siempre q pasa algo malo, la gente no tiene nada q ver. ¿Quién hace las cosas malas? ¿Acaso han creado otra especie y no me enteré? Pero, bueno, te llamé como mi contador. En días. Puedo ahorrar en días.
-No entiendo –dijo Dukinsky.
-Hice siete días. Con lo que junte toda tu descendencia, no podrías comprar un día. Son muy caros. Vamos a ahorrar. Vamos a eliminar el jueves.

-¡No! –grito Dukinsky.
-¿Por qué no? No es tan grave. Lunes, martes, miércoles viernes, sabado, domingo ¿No te alcanza?
-Es q el jueves me reúno con mis amigos. Comemos pizza, la pasamos bien. Dejemos el jueves tranquilo.
-El miércoles, entonces.
-El miércoles es el cine a mitad de precio, el día de la clase media.
-Bueno, ¡El domingo! –dijo Dios algo exasperado.
-El domingo…fútbol de primera –lo corto tímidamente Dukinsky.

-¿Me estas diciendo q tampoco ahorremos en días?

-Todos tus días están bien hechos, Señor –dijo Dukinsky realmente convencido- Tampoco podemos ahorrar en días.
-A ver, dime, en que me recomiendas ahorrar.
Isaac meditó.
-En malvados –dijo finalmente- Ahorra en malvados. Hay muchos y podemos prescindir totalmente de ellos.

-Ah, q mal consejero has resultado. No sería ningún ahorro: los malvados no los hago yo. Se hacen solos.

-Q bien –dijo irónico Dukinsky- Cuando salen las cosas bien, eres Dios, y cuando salen mal, eres existencialista.

-No te llamé como filósofo, sino como contador. Dime en q ahorro.

Isaac no sabía q quitarle al mundo.

-Nada, Señor –dijo finalmente- No puedo ayudarte. No hay nada en el mundo q me parezca q pueda quitarse.

-Pero si les gusta tanto, ¿Por qué se matan, por qué lo rompen, por qué sufren los siete días q quieres mantener?

-¿Tú no tienes la respuesta? –preguntó Isaac Dukinsky.
Pero Dios ya no estaba a su lado."


Marcelo Birmajer.
escritor argentino.
revista Ya 26.4.05.

26.4.06

Con pasión (parte II)

Algunos aman el color rojizo de los atardeceres.

Otros el olor a sopaipillas pasadas en caramelo.

O el asado a la parrilla, aroma que invita a todo el barrio ( virtualmente).

García Márquez sostiene que no puede escribir si no tiene flores amarillas sobre el escritorio.

O aquel que en un arranque de pasión se cortó la oreja.

O el que se lanzó a las aguas y caminó sobre ellas.

Es extraño que a unos le sobre pasión, ganas, ímpetu, deseo y otros no estén “ni ahí” con nada. “Sangre de horchata”, escuché una vez, como una dura ofensa, tú sabes, esos epítetos que usamos los evangélicos son a veces hasta un poco divertidos, “incircunciso de corazón”, “cabeza de pajarito”, “carnal”, “inconverso”, “mundano”, “mente virgen” “descarriado”, etc.

Es la pasión que mueve el mundo; lo transforma, lo enceguece, lo ilumina, lo impulsa hacia el bien o hacia el mal, al borde de la locura o a la cumbre del auge más magnánimo. Los gobiernos pueden caer en los hoyos más perversos o sacudir las miserias a punta de creatividad y empeño.

Los seres humanos destruyen lo que más codician, por pasión. Por ese sentimiento que no admite indiferencia; por el contrario, sólo es fuego, hielo, vida bullente o muerte trágica. Los titulares cada día nos muestran seres, anodinos en apariencia, de pronto algo despierta en ellos un minuto de furia y paroxismo con resultado de violencia tal que suena incomprensible.

El indiferente no va con la pasión. Menos el apático, echado en su sillón esperando cualquier cosa de la tv.

¿Hay algo más triste que una sociedad desapasionada, sin ideales ni ganas de cambios?

La frase:

Hegel sostiene "nada grande se ha construido en el mundo sin pasión".


El poema:

Canción de amor.

Si te estuvieras ahogando, acudiría al rescate,
te envolvería en mi manta y serviría té caliente.
Si fuera un comisario, te arrestaría
y te mantendría en una celda bajo siete llaves.
Si tú fueras un ave, batiría un récord
y escucharía toda la noche tu trinar de tono agudo.
Si fuera un sargento, serías mi recluta,
y, muchacho, te aseguro que amarías el ejercicio.
Si tú fueras china, aprendería la lengua,
quemaría mucho incienso, usaría vestiduras raras.
Si tú fueras espejo, me abalanzaría al baño de damas,
te daría mi lápiz labial rojo y te empolvaría la nariz.
Si tú amaras los volcanes, yo sería lava,
incansablemente eruptando de mi oculta fuente.
Y si tú fueras mi esposa, sería tu amante,
porque la iglesia se opone tenazmente al divorcio.


Joseph Brodsky

La foto:
reusters

25.4.06

Con pasión (parte I)

Hace algunos días se celebró el Día Internacional del Libro (abril 23), respaldando esa costumbre ya incorporada hace años en nuestro medio de celebrar cuanto día se nos ponga por delante, pretexto para divertirnos un rato y salir de la aburrida rutina , incluidos el Día de la madre, padre, niño, patria, perro, abuelos, etc. (Podíamos inventar un día del blogger ¿no?)

Ese día del libro me acordé con nitidez de J., un amigo que me llevó al borde del delito, cuando era yo apenas una muchacha sin tino ni ambición, aunque no digamos que he progresado mucho respecto de esas deficiencias, solo se va adicionando años al cuerpo.

J. era experto en “robo hormiga”, no cualquier robo, por supuesto. Elegía las mejores librerías, no las más elegantes, no, solo las que guardaban preciosos ejemplares antiguos, ediciones limitadas, rarezas y eso. Poseía un olfato especializado para saber dónde podía hallar tesoros semejantes.

Un día me llevó a sus correrías. Usaba un abrigo largo, amplio, color gris, con unos enormes bolsillos interiores. Adivinen para qué. Un día un libro por aquí, otro día por allá, su biblioteca era digna de un magnate. Ni siquiera permitía que se hojeara alguno de aquellos ejemplares raros, antiguos y bellos, conservados con el cuidado de una madre por un bebé recién nacido.

Podría definirse como bibliófilo, tal cual describe Humberto Eco esta manía:

“La bibliofilia es ciertamente el amor por los libros, aunque no necesariamente por su contenido. Claro que hay bibliófilos que coleccionan por temas e incluso leen los libros que adquieren. Pero para leer todos esos libros hay que ser un ratón de biblioteca. El bibliófilo, aun cuando se interese por el contenido, desea ante todo el objeto y, si es posible, el primero que haya salido de los tórculos de la imprenta. Hasta tal punto que hay bibliófilos (a quienes, pese a comprenderlos, desapruebo) que, teniendo en sus manos un libro intonso, no cortan sus hojas para no violar el objeto que han conquistado. Para ellos, cortar las hojas a un libro raro sería como, para un relojero, romper la caja de un reloj para observar su mecanismo.” (Humberto Eco, traducción de Alejandro Patat).

Algunos le llaman "el mal de Gutenberg", como una enfermedad peligrosa.
¿Cómo podrá curarse mi amigo J.?

la foto de: people04.albion.edu

la Palabra: "Bienaventurado el que lee" (Apocalipsis 1:3)

23.4.06

¿Para qué querríamos encontrar lo perdido?

Te perdí como la moneda más valiosa de una colección.

Te perdí como un día de verano y una atardecer de luna nueva sobre Los Andes.

Perdí aquella noche en la montaña, cuando vimos caer las estrellas hacia un lugar que nunca supimos.

La huerta de choclos y mi vestido rosa.

El color amarillo de los lirios y el verde del gomero.

Te perdí como las plumas de nieve que miramos por los ventanales y tus gritos de alegría.

El viento Raco que secaba en 10 minutos la ropa tendida.

Como el río en un invierno de tormenta.

La Escuela 606, la antigua, con su patio de cemento y la mínima sala de profes al fondo.

La noche de los cuchillos buscando el corazón de aquel muchacho. Quieto en la vereda, quieto para siempre. ¿A dónde iría su alma?

Perdidos los días eternos de la lluvia soplando por los grietas de la casa.

El viento ululante sobre los techos.

La amenaza constante de una inundación.

El frío que amorataba los dedos y ponía roja la nariz.

Podría escribir todo el día y la noche, llenar páginas y más páginas de todo que perdí cuando te fuiste.

Sin embargo nada de lo perdido es comparable a lo nuevo, la esplendorosa renovación de la vida, los objetos, los espacios, las palabras, el Espíritu, el círculo perfecto de Su Amor que excede cualquier ausencia.

Y eso pido en oración, que todo aquello y lo mucho más que no volveremos a ver, a encontrar o a percibir, sea sólo eso, un tiempo asombroso que no volverá, y que este presente supere en grandeza a áquel.

19.4.06

Llorar está de moda.


Cuando leí: “Bienaventurados los que lloran porque ellos recibirán consuelo.” era bien ignorante de las terapias modernas para aliviar las penas humanas.

Hoy el mercado ha ideado un segmento especial: “Películas que ayudan a llorar”.
La noticia viene de Japón.
Llorar se está poniendo de moda entre los nipones.

¿Recuerdan aquel bar?
Las lágrimas, como el sudor, tienen una función de limpieza para el organismo.
Que corran libres nos provocan sanidad.
Contenidas nos enferman.
A veces es mal mirado que lloremos; casi un signo de debilidad.
Pero eso tiene que ver con nuestros prejuicios, más que con la realidad con la cual fuimos creados.

"Jesús lloró." Este es el verso más corto de La Palabra, pero nos refleja el corazón de un hombre y la compasión de Dios.
¿Sería menos hombre porque dejó libres sus lágrimas?
¿Sería menos Dios?

La foto:
Man Ray.

La Palabra:
"María, cuando llegó a donde estaba Jesús, al verle, se postró a sus pies, diciéndole: Señor, si hubieses estado aquí, no habría muerto mi hermano.
Jesús entonces, al verla llorando, y a los judíos que la acompañaban, también llorando, se estremeció en espíritu y se conmovió..."

18.4.06

Bendita mi infancia.

Ewa Zadlo.


Muchas diferencias de opinión sostuve con mi madre.

En ocasiones la disciplina aplicada era bastante dura y hasta humillante.

Todavía no se inventaba (o no se publicitaba) esto de los derechos del niño, así es que más de alguna cuchara de palo esquivé con soltura de torero. Aclaro que no tengo ni medio trauma por eso. Menos por el chicote (cinco correas de cuero atadas a un listón a modo de fusta), invento de mi abuela que quiso aplicarse a mis inocentes glúteos y que terminó sus días sin uso, directo en las aguas del Quilque, pequeño río que circulaba por el centro de la ciudad.

No puedo decir “no fui feliz”. Mi madre me regaló, entre tantas bendiciones, la poesía.

“Cada uno de nosotros lleva un río
como el sonido más puro de su infancia.
Canción de cuna trasmitida de padres a hijos,
de árboles a pájaros, de cielos a tierras.” (Efraín Barquero)

Entre paréntesis, Barquero, dicen, tú sabes, los comentarios, que es candidato directo al Nacional de Literatura. Bien por él.

Mi madre le peleó a la vida un espacio de alegría y protección para su niña; arañó la tierra y le extrajo los frutos que luego colocaría en la mesa para saborearlos juntas, nunca antes de una oración de acción de gracias.

Escucho pasar los niños de regreso a sus hogares.

Tal vez allí no espere la madre o el padre; o tal vez no.

Con esto de madres y padres bregando por un buen salario, los pagos de cuentas, cada vez más alto el costo de los insumos, en fin. Quizás cada niño o niña deba acostumbrarse a recalentar su colación en el micro hondas y cenar acompañados de la tv. Luego en su cuarto oirán un poco de música, escribirán algún mail o ingresarán al MSN. Solitarios, viviendo compañías virtuales y amigos lejanos.

Termino con Barquero

“Oh mi río atardecido,
vuelvo a encontrar tus ciudades sumergidas:
el reflejo de los árboles como inmensas torres,
el fulgor de los peces como lámparas trémulas,
la sombra del crepúsculo
como una ciudad pintada para una fiesta,
el grito de los pájaros marinos
como la voz de tus antiguos ahogados.
Vuelvo a llamar en tu país sumergido,
después de tanto tiempo,
y por una de sus calles me encamino.”

¿Quién dice que la poesía no puede salvar de la precariedad en que vivimos?

¿Quién se atrevería a quitárnosla?

17.4.06

Para hacerle honor a la poesía: leerla.



No tenemos un lenguaje para los finales,
para la caída del amor,
para los concentrados laberintos de la agonía,
para el amordazado escándalo
de los hundimientos irrevocables.

¿Cómo decirle a quien nos abandona
o a quien abandonamos
que agregar otra ausencia a la ausencia
es ahogar todos los nombres
y levantar un muro
alrededor de cada imagen?

¿Cómo hacer señas a quien muere,
cuando todos los gestos se han secado,
las distancias se confunden en un caos imprevisto,
las proximidades se derrumban como pájaros enfermos
y el tallo del dolor
se quiebra como lanzadera
de un telar descompuesto?

¿O cómo hablarse cada uno a sí mismo
cuando nada, cuando nadie ya habla,
cuando las estrellas y los rostros son secreciones neutras
de un mundo que ha perdido
su memoria de un mundo?

Quizá un lenguaje para los finales
exija la total abolición de los otros lenguajes,
la imperturbable síntesis
de las tierras arrasadas.

O tal vez crear un habla de intersticios,
que reúna los mínimos espacios
entreverados entre el silencio y la palabra
y las ignotas partículas sin codicia.


(Poema de Roberto Juarroz).

(Foto "Salar de Tara" emol.com)

15.4.06

Soñamos con un lector perfecto.

Soñamos con un lector perfecto.

Superior a nosotros.

Mejor aun que la propia lectura

de nosotros mismos.

Para él escribimos, aunque no exista.

No podemos dejar de sentir

que se esconde detrás de ese silencio

que arrastran las palabras como una túnica partida.


Quizás si persistimos en este oficio desolado

de elevar torres sin andamios,

el lector que no existe despierte alguna vez

allí donde el lector ya no es necesario

porque al final toda lectura se lee sola.


Decimocuarta poesía vertical, libro póstumo.
Roberto Juarroz (1925-1995)

¿Poesía? ¿Para qué?

“¿Tiene la poesía un futuro? Yo preguntaría: ¿es suplantable la muerte, el hombre, el misterio, el infinito? ¿Es suplantable la palabra en relación con todo eso? Si las respuestas son no, la poesía sí tiene un futuro. El futuro de la poesía es como su pasado: para ella no existe el tiempo. La poesía es.” (Roberto Juarroz)

Poema del ángulo recto.

Pintura de Le Corbusier ( Foto EFE)

13.4.06

Hablemos de poesía.



A ver si logramos ponernos de acuerdo.
Vamos a ver si podemos aceptarnos con las diferencias inherentes al género, el status espiritual, el color de la piel o cuánto hay en la cuenta bancaria.
Definamos, pues.

12.4.06

Cualquier día de otoño es bello.


Hoy, observando el otoño, caminando entre las hojas que danzan y vuelan.
Tanta belleza ¿no?

Y memorizando un libro de La Palabra;
preparándonos para celebrar el 24 de septiembre como corresponde.

La foto de:
fijaciones.org

10.4.06

Si tuvieras fe...

Cantamos casi todos los domingos por la tarde, cuando nos reunimos, esta canción:

“Si tuvieres fe como un grano de mostaza

eso lo dice el Señor;

tú le dirías a la montaña

muévete, muévete… etc.”

Con ritmo de salsa, por supuesto. Poco a poco los evangélicos hemos ido cambiando; más alegres, nos bamboleamos discretamente, pasitos breves por aquí, unos brazos en alto, todo bastante moderado todavía. Bueno, es un progreso comparado con aquellas letanías de la niñez, cinco o seis estrofas, un estribillo que se repetía “ad eternum” al ritmo del 4 x 4, con rostros impertérritos y solemnes, no fuésemos a interrumpir la paz del lugar... y a despertar a un Dios airado.
¿Alegría?
¡Qué mundana!

En fin, los músicos centroamericanos nos están cambiando el perfil.
En realidad no es eso lo que deseo escribir, sino esta impresión que tengo cada vez que cantamos esa canción. Nítidamente me viene al recuerdo este cuento de Monterroso. Estamos hechos de palabras; nos habitan y nos asaltan en cualquier lugar.

La Fe y las montañas.

En principio la Fe movía montañas sólo cuando era absolutamente necesario, con lo que el paisaje permanecía igual a sí mismo durante milenios.

Pero cuando la Fe comenzó a propagarse y a la gente le pareció divertida la idea de mover montañas, éstas no hacían sino cambiar de sitio, y cada vez era más difícil encontrarlas en el lugar en que uno las había dejado la noche anterior; cosa que por supuesto creaba más dificultades de las que resolvía.

La buena gente prefirió entonces abandonar la Fe y ahora las montañas permanecen por lo general en su sitio.

Cuando en la carretera se produce un derrumbe bajo el cual mueren varios viajeros, es que alguien, muy lejano o inmediato, tuvo un ligerísimo atisbo de Fe.

Augusto Monterroso.




El poema:
Todo camino tiene dos vías
Una te lleva lejos
Otra te hará volver.
Ningún camino es tan poderoso
para el amor que espera.


Lo leí hoy:
"Soy la peor persona del mundo para hacer un elogio de la lectura. Me gusta tanto que no comprendo que haya gente a quien no le guste. Exhortar a la lectura es como exhortar a probar el jamón de Jabugo, pruébelo usted y verá como le gusta".

"La lectura es mucho más poderosa que las armas. El libro es un instrumento de combate y de salvación".

"La lectura es algo más que un medio de acceso a la información y al conocimiento, es una forma de vida". (Fernando Savater)

Puedes seguir leyendo aquí: http://sollo-periodismo.blogia.com/

La foto es de:
alemama.

La Palabra:
"Os aseguro que, si tuvierais fe aunque solo fuera del tamaño de un grano de mostaza, podríais decirle a este monte: ¡Quítate de ahí y pásate allá!, y el monte se pasaría. Y nada os sería imposible" (Jesús)

6.4.06

Otro cumpleaños.

He visto crecer los árboles y descender la lluvia por entre la Cordillera de Los Andes; he visto cómo se crea la vida en tierras áridas y sin valor, tierras donde hoy crecen huertas fecundas y jardines primorosos.

He visto crecer una generación de hombres y mujeres fieles –entre ellos mis hijos-; hombres y mujeres que se desarrollaron en una unión y una amistad tan estrecha que nada ha destruido. Siento sus risas cuando se juntan y percibo el calor de sus abrazos, la sinceridad de sus palabras y el amor que circula invisible entre nosotros. Dios los ha llevado por diversos rumbos; miles de oportunidades que se extienden delante de ellos; amplias avenidas llenas de alegría; extraordinarios caminos saturados de la Presencia esplendente (y perdonen que ocupe esta palabra, pero me parece la más preciosa) de un Dios que llena sus existencias de gloria, de propósito y de visión.

He sido bendecida por ellos y ellas.
Alguna vez nos sentamos en El Quisco o en Millahue y fuimos impactados con la Presencia de un Dios real que estuvo ahí, maravillándonos. Muchas veces argumentamos de política, de ética, del divorcio, de doctrina; tantas reímos y comimos. Como ellos, también yo fui creciendo y al recordarlos hoy –día de mi cumpleaños-, bendigo a Dios por la felicidad de haber compartido ese espacio de tiempo que determinó nuestro presente.

La frase del día:
“Déjalo y gana”

La foto:
Guillermo A. Wetzing (la segunda.com)

Recomiendo esta dirección:
unoquepasaba

El poema:

Arte Poética (Fuga)

A la manera de Paul Celan y Gonzalo Rojas
Ver correr el río bajo un cielo sin nubes
Aguas de otros ríos afluyen al río
que pasa por quien escribe
y quien escribe es la red de los sueños
jalados por la corriente
Agua blanca del sueño la volamos en las alas del ave
Sueño negro del agua lo bebemos en la palabra
¿Qué se escribe cuando se escribe:
la muerte con sol encima del paisaje
o la vida sin sombra debajo de la tierra?

El río traza un camino no se sabe si de sol o de sombra
el sueño empuja las palabras sobre las aguas
que corren ausentes a quien escribe
y quien escribe las mira correr
con ojos que como el sol rehúsan hundirse.

(Isaac Goldemberg) (Perú)


Una Palabra:
"Damos siempre gracias a Dios por todos ustedes, haciendo memoria de ustedes en nuestras oraciones" (A. Pablo)

5.4.06

Un regalo especial para ti.

A veces me sucede que un pensamiento se fija en mi mente y empiezo a darle vueltas y vueltas hasta que recuerdo de dónde viene.
Hoy recordé estas letras, y te las regalo, un poco parafraseadas, pero la esencia es la misma. Tal vez te ayuden en las acciones que debas realizar.


"En el ejercicio de su voluntad, El nos hizo nacer por la palabra de verdad, para que fuéramos las primicias de sus criaturas.

Esto lo sabemos, amados.

Pero que cada uno sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para la ira, porque la ira del hombre no obra la justicia de Dios.

Es por eso que, desechando toda suciedad y todo resto de mal pensamiento, recibamos con aprecio la palabra implantada, que es poderosa para salvar nuestras almas.

Sed hacedores de la palabra y no solamente oidores que se engañan a sí mismos."

(Apóstol Santiago)

4.4.06

Esto no es una despedida.

Lo único que supera la creación de un hijo en el vientre de la madre es la resurrección de Jesucristo después de descender a lo más profundo del abismo.

Es tan natural que un hijo nazca, tan cotidiano casi, que perdemos la capacidad de asombro frente al milagro de la vida. Pero, aun cuando se engendren millones de niños, para una madre cada bebé es único en el mundo.

Hay un lazo indestructible que nos une.

Tiempo, distancia, penas, muerte, nada puede en contra de ese amor que va creciendo, simultáneo al crecimiento del vientre y el tesoro que contiene. ¿Hay algo más bello que una mujer “en estado” de gracia?

Un hijo sabe que su madre le perdonará todo; que lo amará por sobre sus propias debilidades. Sabe que la madre es el hogar donde siempre puede regresar sin aviso. La puerta estará siempre abierta, los brazos dispuestos, la mesa preparada, el amor incondicional.

Todo se puede caer; muchas cosas cambian a lo largo de la existencia.
El amor de una madre no morirá.

(Dedico estas palabras a Simón, mi hijo, aquí me quedo mirando al norte.)

¿Peligro?

Bernard Goldbach


Dice una revista norteamericana que este monumento está en peligro de extinción. ¿Corremos los cristianos evangélicos-pentecostales-carismáticos el mismo peligro?

Al comenzar Abril (parte III)

De una cosa estoy convencida: Un avivamiento es tan necesario hoy como lo fue ayer.

Hace 100 años los pentecostales (como movimiento histórico) no existían.

Previo a todos aquellos sucesos, había una iglesia fiel que buscaba la presencia de Dios en la continua lectura del libro de Los Hechos, la oración ferviente y la constante demanda de la promesa: Y en los postreros días, dice Dios, derramaré de mi Espíritu sobre toda carne, y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán. Vuestros jóvenes verán visiones, y vuestros ancianos soñarán sueños, y de cierto sobre mis siervos y sobre mis siervas en aquellos días derramaré de mi Espíritu y profetizarán".

¿Dónde nace el pentecostalismo contemporáneo? Unos dirán que con el movimiento de Santidad; otros con el pastor Dowie, con Charles Fox Parham o con William J. Seymour. En Kansas, en Azusa, en Valparaíso, en India.

¿Tiene importancia dónde empezó? Lo esencial es que sucedió y ese patrimonio de fe podemos decir que es nuestro; pocas iglesias dicen hoy que NO necesitan el Espíritu Santo.

Con o sin glosolalia”.

¿Qué creen los pentecostales?

Fundamentalmente que la Biblia es la Palabra inspirada por Dios.
La salvación por la gracia de Dios y recibida por fe.
Una vida de santidad.
La obra sanadora de Jesús operando hoy a través de su Espíritu Santo.
El bautismo (inmersión) en el Espíritu Santo y su poder fluyendo en forma constante en la vida del cristiano.
La restauración de los dones del Espíritu, incluyendo el hablar en otras lenguas como una expresión de alabanza, adoración y a veces de profecía.
La libertad del Espíritu para obrar soberanamente.

Se sostiene que en el mundo evangélico, 8 de cada 10 son pentecostales. En Chile todavía se nos llama “canutos”, ya no tan peyorativamente como a nuestros padres.


La foto:
Ilona Wellmann

La Palabra:
“Oh Señor, he oído lo que se dice de ti y temí. Aviva, oh Dios, tu obra en medio de los años, en medio de los tiempos házla conocer.” ( Habacuc).

2.4.06

Al comenzar Abril (parte II)

¡Aleluya!, las estadísticas son alentadoras.

Un 94, 4 % de los chilenos tenemos fe que Dios es Dios.
Nada mal, por supuesto, para un país que tiene una presidenta agnóstica.

A cien años del Gran avivamiento de Azusa, ¡todavía hay esperanzas!

Esperanza de nacer de nuevo.
Esperanza de ver milagros.
Esperanza de la presencia de Dios llenando los hogares de paz.
Esperanza que el amor verdadero nos amiste, más allá de nuestro status o raza.
Esperanza del Espíritu soplando un nuevo avivamiento para las naciones.

Cuando William Joseph Seymour abrió la puerta de aquel mítico lugar, jamás imaginó (como siempre nos sucede frente a lo milagroso) que sería el inicio del más importante de los movimientos cristianos y su nombre se escribiría junto a los ya históricos como: Carlos Finney, Juan Wesley y Edward Irving.

¿Quién dice que tú no estés en esa lista algún día? (aunque la historicidad humana no es más importante que el "libro de la vida" ¿no?)

Dios obra insólitos y asombrosos designios, a pesar de nuestras dudas.


La foto gracias a:
kaia larsen.

Un soneto de Lope de Vega:

¿Qué tengo yo que mi amistad procuras?
¿Qué interés se te sigue, Jesús mío,
que a mi puerta cubierto de rocío
pasas las noches del invierno escuras?

¡Oh cuánto fueron mis entrañas duras,
pues no te abrí! ¡Qué extraño desvarío,
si de mi ingratitud el hielo frío
secó las llagas de tus plantas puras!

¡Cuántas veces el Ángel me decía:
«Alma, asómate agora a la ventana,
verás con cuánto amor llamar porfía»!

¡Y cuántas, hermosura soberana,
«Mañana le abriremos», respondía,
para lo mismo responder mañana!

1.4.06

Al comenzar Abril (parte I).

Quería comentar la pelea del Negro Piñera con su Carlita (¡¡¡shaa!!)

O los poemas de Mackenna (¿también escribe?)

O que Cristian Warnken ya no hará “La belleza de pensar”, “Descarados” va perdiendo y Kike Morandé está al borde del ataque de nervios porque la Esclava Isaura se ganó todo el rating (¡olalalaaaaa!)

O esta noticia de última, “las gasolinas bajarán de precio el próximo lunes” (¡¡¡naaa!!!)

Tal vez responder a la pregunta “¿De qué mueren los jóvenes en Chile?”

Y además conversar acerca del primer estreno de cine chileno en este año, “Fuga”, que fue visto por 3.057 personas en las 27 salas que está siendo exhibida a lo largo del país.

Pero todas esas son noticias temporales.

A mi parecer (bastante personal, por lo demás), la mejor noticia de este Abril, nos conecta a 100 años exactos del suceso más importante del siglo veinte, me refiero al inicio de la Iglesia en la calle Azusa.

En Azusa se propusieron cambiar su mundo y lo lograron.

Lo que decretaron ayer ha definido el paisaje evangélico-pentecostal del presente siglo.

Lo que es digno de tomar en cuenta (modestamente).


Antes de seguir ruego, para una mayor comprensión de lo que intento hablar, amable lector y lectora, leas aquí.

27.3.06

La educación de los hijos ¿aún es de los padres?

¿Qué le dijo el sicólogo?, pregunta la madre a la profesora, en la puerta, saliendo de clases.

Pues que además la madre deberá concurrir a su consulta, responde la profe con cara de "pocos amigos".

Estamos fritos.

Si el chiquillo no atina con la matemática, porque según el especialista tiene un serio trastorno de "défitict atencional", la madre debe concurrir a terapia.

“No hay que castigarlo”, le sugiere a mi atribulada amiga, mamá de Matías, “tiene que tratarlo como a una persona” -le indica-, sentencioso.

Matías es el chico más desfachatado que te puedas imaginar; apenas con ocho años en el cuerpo ya maneja con mano experta a su madre y a sus hermanas mayores; si sigue así, tendrá una destacada carrera entre el sexo femenino, en especial cuando mira con esos enormes ojos negros y su boca que sonríe de medio lado. Sabe que es lindo y lo disfruta sin un asomo de vergüenza.

Tal vez dirás que exagero.
Tal vez.

No sé si la psicología moderna dará para tanto, pero observo que gracias a sus “expertos” consejos, los chiquillos inician su amistad con el cigarrillo a edad bastante temprana, adquieren el lenguaje soez que antiguamente pertenecía a la delincuencia y cada fin de semana se emborrachan hasta quedar tirados en cualquier cuneta. Aunque sería muy injusto culpar a la ciencia de tales inclinaciones, cuando los factores son de orden diverso; tampoco queremos "pasarnos de listos".

¿Y los padres?

Conozco un padre que enseñó a beber a sus hijos desde la infancia, “para que se hagan hombres”, decía. Convertidos en alcohólicos permanentes, cuando se reúnen en fiestas familiares, hasta Carabineros debe intervenir para apaciguar los ánimos; el escándalo hace temblar al barrio.

Sí, me dicen algunos, la Iglesia debería tener una Palabra.

La Iglesia “tiene” una Palabra.
Sólo que pocos desean oírla.

¿Nos dejará la modernidad como la persona de la foto?


La foto de:
20 minutos.es

Graffiti leído en la Red:
"Los honestos son inadaptados sociales."

La frase de hoy:
"El "Chaleco" está de moda".

Un poema:
Historia de las mujeres


Léeme para que te sientas siempre orgullosa.
Léeme cada vez que busques en el desierto
una gota de agua.
Léeme cada vez que cierren las puertas
de la esperanza a los enamorados.
Yo no escribo la tristeza de una sola mujer.
Escribo la historia de las mujeres.

Nizar Qabbani

Una dirección que recomiendo:
Lector Ileso, Seis razones para leer poesía.

La Palabra:
"Instruye al niño en el camino correcto, y aun en su vejez no lo abandonará" (Rey Salomón, uno que sabía de niños y de educación).

26.3.06

Coordenadas.

Esta es una historia verdadera.

Tal vez parecida a muchas otras que se escriben en los blogs. Similar a las que vivarán muchas personas con esto de la modernidad.

La cuestión es que a mi amiga Delia ningún hombre le había propuesto matrimonio.

Tía, la llamaban casi todos los hijos de sus amigas.

“Te dejará el tren”, sentenciaba la madre, dicho usado desde tiempos inmemoriales por estos lados. Busca un hombre, por favor.

Pareciera ser que la vida consiste en buscar un buen ejemplar, masculino, por supuesto, como dice mi amiga Catalina (Kathy en el Messenger) “una pierna peluda” y claro, a los 30 no es de fijarse demasiado en los detalles.

Aprendió ese extraño arte de conversar con el teclado. Luego fue incorporando al PC las gracias modernas, cámara, voz, figuritas varias, divertimentos que la hacían sentir un poco tonta.

Conoció gente.

Desarrolló el lenguaje; descubrió que podía ser encantadora, chispeante y divertida. Y un día se topó con el indicado.

Eso creía.

El viajó a Chile, se conocieron, se amaron, se casaron.

Hasta ahí todo bien. Casi una historia común.

Pero la vida no es el chat.

¡¡¡ ¿La vida no es el chat?!!!

Cielos, algunos todavía no lo saben.

Sentados por horas, atados a los signos, intuyendo seres allá, al otro lado, existencias imaginarias, ideales; personas sin malos olores, sin ronquidos, sin dientes menos, sin dolores menstruales o precariedades tan comunes como sonarse las narices o comer sorbiendo la sopa. Tantas pequeñeces cotidianas.

La vida mínima, mediocre, sin siquiera la grandeza de una buena lectura.

Eso descubrió mi amiga D.

No le gustó la vida real.

De regreso a Chile, en un viaje al pasado, se sienta días y días frente al PC, perdida en un mundo imaginario mientras el marido intenta con diversos nombres volver a encantarla, en el chat, por supuesto.


Una página que disfruto:
http://www.librodenotas.com/


La Palabra:
"Somos hechura de Dios, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios dispuso de antemano a fin de que las pongamos en práctica." (Apóstol Pablo)


La frase:
“El hombre comienza en realidad a ser viejo cuando cesa de ser educable."Arturo Graf.

24.3.06

Me he reconciliado con el cine.

Fuimos a ver Old Boy.

No sé por qué me tincó y aquel día desastroso (no fue para nada un día feliz), martes de entradas rebajadas, invité al hombre que amo (sí, pues, “a nadie le falta Dios”, también puedo invitar, aunque sea al cine, con naranjitas confitadas, obvio) a la que –según la crítica- era una de las mejores películas de la temporada.

Mala no era.
Peor; "inveible" (no me pregunten por la real academia de la lengua).
A los 15 minutos ya me quería salir de la sala. La mayor parte estuve con los ojos cerrados; la violencia a ese grado me descompone al punto de las náuseas. Mala elección, dije, lamentando los pesos gastados, aunque las naranjitas estaban de miedo.

La crítica de los periódicos a veces anda bien perdida.

Pero hoy me reconcilio con el cine, mirando La marcha de los pinguinos.

Es lejos una belleza; la vida, la sabiduría, la protección de los padres, la fuerza para soportar, el amor; todo apunta a mostrarnos el valor que la naturaleza ha desarrollado a través del tiempo en lugares tan solitarios como el fin del mundo.

El francés Luc Jacquet narra la heroica marcha que años tras año realizan los pingüinos emperador hacia el interior de la Antártica. Es en el transcurso de esta travesía se llevan a cabo los procesos naturales de la vida como el apareamiento, la reproducción, la muerte y una vez más la vida.

Si algunos directores nos dejan con taquicardia, otros son capaces de liberar lo mejor de nosotros y recrearnos de tal forma que salimos del cine amando la vida y admirando la maestría de aquellos dedicados al arte.

Agradecida monsieur Jacquet!

La web oficial:
http://wip.warnerbros.com/marchofthepenguins/

22.3.06

Buena memoria.

Los que me conocen saben de mi predilección por Borges. Más que admiración por un escritor, es ese deslumbramiento por el lenguaje, por el uso desmesurado de nuestro idioma y la sinfonía subterránea de esos sonidos. El agrado de leer sin prisa.

Porque sí hay que darse tiempo para leer a don Jorge.

Habitualmente lo leo en voz alta.

Adquirí esa costumbre cuando hice ese ejercicio con mis alumnas; nos resultó francamente delicioso escuchar extraordinarias lecturas de Salmos, algunos clásicos y poemas propios, cuando cada una leía al resto de la clase en su propio estilo; algunas más dramáticas, otras frías e impersonales o muy sencillas, sin demasiado teatro. Decidimos seguir con esa práctica, aun cuando las clases hayan terminado.

Hay escritores perfectos para la voz.

Sin embargo no quiero relatarle eso, precisamente.

Leo de una mujer que puede recordarlo todo. Los científicos le llaman “la mujer calendario”

“La mujer le comentó a los investigadores que siempre había tenido una memoria rica en detalles para los episodios: su primer recuerdo es de cuando estaba en la cuna (ella cree que tenía entre 18 y 24 meses) y se despertó por los ladridos del perro de su tío. Recuerda el nacimiento de su hermano cuando tenía tres años. Informó que varias personas de su familia paterna tenían excelentes memorias, pero ninguna tan buena como la suya. Ella cree que su memoria sufrió un cambio cuando a la edad de 8 años su familia se mudó de la costa este a la oeste. Traumatizada, comenzó a hacer listas con los datos de los viejos amigos, a buscar fotos de su vieja casa, y a recurrir constantemente al pasado. Poco después de aquello comenzó a escribir detallados diarios. Escribir se convirtió en una obsesión, y en ocasiones añadía seis o siete entradas al día a su diario. “Algunas personas me llaman la mujer calendario mientras que otras abandonan la sala presas de un pánico total”, les dijo a los investigadores. “La mayoría creen que es un don, pero para mi se trata de un problema. ¡Todos los días recorro mentalmente mi vida entera y eso hace que me vuelva loca!”

Borges escribe de Funes, el memorioso.

“…empezó por enumerar, en latín y español, los casos de memoria prodigiosa registrados por la Naturalis historia: Ciro, rey de los persas, que sabía llamar por su nombre a todos los soldados de sus ejércitos; Mitrídates Eupator, que administraba la justicia en los veintidós idiomas de su imperio; Simónides, inventor de la mnemotecnia; Metrodoro, que profesaba el arte de repetir con fidelidad lo escuchado una sola vez. (…) Me dijo: "Más recuerdos tengo yo solo que los que habrán tenido todos los hombres desde que el mundo es mundo". Y también: "Mis sueños son como la vigilia de ustedes". Y también, hacia el alba: "Mi memoria, señor, es como vaciadero de basuras".

También olvidar es un don de Dios, tan precioso como poseer una buena memoria ¿o no?


La frase:
“Los cerebros de las mujeres me parecen especialmente misteriosos. Stephen Hawking

Una dirección:
html básico para aficionados.

La foto es de:
sitanous.com

La Palabra:
"Siempre doy gracias a mi Dios al recordarte en mis oraciones, porque tengo noticias de tu amor y tu fidelidad hacia el Señor Jesús y hacia todos los creyentes." (Apóstol Pablo)

21.3.06

Adios Verano, bienvenido Otoño.

Hace algunos de años, conocí a Jonás. Un bello muchacho que amaba la poesía y ansiaba vivir según el código de un poeta.

Código no escrito, por cierto.

(Tal vez lo esté logrando, aun en un país que se vuelve cada día más materialista; sólo un espíritu valiente se atreve a tanto.)

Gracias a él descubrí a Pedro Prado. Literalmente me obligó a comprar su Antología, "no te arrepentirás", me dijo; "es lejos el mejor escritor chileno".

Los poetas hacen mejor nuestra vida; nos dignifican como pueblo, nos muestran la escondida belleza de cosas insignificantes.

Durante un buen tiempo he guardado este libro de tapa gris (salvado de las amiguis que me piden prestado), preservándolo del polvo y los cambios de casa.

Y en honor a este otoño que se nos viene, a paso lento y silencioso, les transcribo un trozo de “Los pájaros errantes” (del libro homónimo):

“Era en las cenicientas postrimerías del otoño, en los solitarios archipiélagos del sur.

Yo estaba con los silenciosos pescadores que en el breve crepúsculo, elevan las velas remendadas y trasparentes.

Trabajábamos callados, porque la tarde entraba en nosotros y en el agua entumecida.

Nubes de púrpura pasaban, como grandes peces, bajo la quilla de nuestro barco. Nubes de púrpura volaban por encima nuestras cabezas. Y las velas turgentes de la balandra eran como las alas de un ave grande y tranquila que cruzara, sin ruido, el rojo crepúsculo.

En el lejano horizonte del sur, lila y brumoso, alguien distinguió una banda de pájaros.

Cuando comenzaron a cruzar sobre nuestros mástiles, oímos sus voces y vimos sus ojos brillantes que de paso, nos echaban una breve mirada.

Rítmicamente volaban y volaban unos tras los otros, huyendo del invierno hacia los mares y tierras del norte.

Perdidos en la sombra, escuchábamos el canto de los invisibles pájaros errantes.

Ninguno de ellos veía ya a su compañero, ninguno de ellos distinguía cosa alguna en el aire negro y sin fondo.

Hojas a merced del viento, la noche los dispersaría.

Mas no; la noche, que hace de todas las cosas una informe oscuridad, nada podía sobre ellos.

Los pájaros incansables volaban cantando, y si el vuelo los llevaba lejos, el canto los mantenía unidos.

Durante toda la fría y larga noche del otoño pasó la banda inagotable de las aves del mar.

En tanto, en la balandra, como pájaros extraviados, los corazones de los pescadores aleteaban de inquietud y de deseo."

La foto:
chiloéweb

Un sitio recomendado:
http://alemama.blogspot.com

La Palabra:
Tú, oh Dios, eres mi rey desde tiempos antiguos;
tú traes salvación sobre la tierra.
Tú hiciste que brotaran fuentes y arroyos;
secaste ríos de inagotables corrientes.

Tuyo es el día, tuya también la noche;
tú estableciste la luna y el sol;
trazaste los límites de la tierra,
y creaste el verano y el invierno.

(Salmo de Asaf)

20.3.06

Noticias de fin de semana.

Sabía, por mi amiga misionera, que la persecución hacia los cristianos en el mundo musulmán era bastante heavy (por decirlo de alguna manera).

Leyendo algunas cosas de fin de semana, me encuentro con este artículo de JÜRGEN LIMINSKI, periodista alemán que asegura: “No se oye ni se lee mucho sobre dichos casos. Sin embargo, es correcto hablar de un rebrote de persecución en contra de los cristianos en países islámicos, aunque los medios raramente lo mencionen.”

Esto no es una novedad, sin duda. Sólo que cuando hablamos de persecuciones, nos remitimos al tiempo de las catacumbas o a la Roma Imperial. Pero rara vez lo asociamos con el presente, como si la palabra “persecución” fuese sólo un elemento histórico.

Estuve estos días en Coquimbo. Una belleza resplandeciente (todos saben que me iría a vivir allí a "ojos cerrados")

Caminé por la playa cerca de El Faro; desde allí se divisaba una mezquita, en lo alto de uno de los cerros. Un edificio imponente.Toleramos esa convivencia, aunque estamos orando para que ellos puedan comprender el amor de Jesucristo.

¿Tendríamos que ir y agredirlos para convertirlos a la fe cristiana? No es ese un principio del evangelio.

Este es un tiempo crucial para pararse delante de Dios y rogar por aquellos que son perseguidos o muertos por su fe; nuestra oración puede abrir caminos de paz entre los pueblos y el amor de Dios se manifestará libremente, eso esperamos.

Tal vez algunos más pragmáticos sugieran que la oración es una especie de refugio de los débiles; todavía no sospechamos cuánto poder tiene una persona alineada hacia las fuerzas del Todopoderoso. Más que cualquier acción humana de otra índole.

La Palabra:
"Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; para que seáis hijo de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos." (Jesús)

La fotografía:
Avenida Fco. de Aguirre, al fondo El Faro, ciudad de La Serena.

15.3.06

¡Cómo me gustan los sombreros!



Amo Santiago de Chile.

Durante algún tiempo la comunidad cristiana que frecuento (para algunos Iglesia, Capilla, Casa de Oración o Templo), realizó una serie de encuestas por la comuna a fin de recibir peticiones de oración de sus habitantes.

Cuando más se conoce una ciudad es cuando oras por ella, caminando sus calles y deteniéndose en cada puerta, observando los detalles de sus jardines, las rosas, los crisantemos o las apapeladas buganvillas con su etérea perfección.

Cada casa es un mundo secreto cultivado con esmero, construido año a año con el azadón, pala, un poco de agua y una “mano verde”.

Casas con jardines interiores, con graciosos bonsái o patios que guardan antiguas historias de infancias felices; algunos aseguran que Santiago es una ciudad fea, antiestética, sucia y estresante.

Los que así opinan no conocen esta ciudad.

Ni su corazón de belleza perfumada.

Ni sus diminutos espacios donde sueñan ojos inocentes, que tal vez un día lleguen a gobernar la urbe.

Es verdad, Santiago no es el gran Buenos Aires con sus miles de espectáculos artísticos.

Ni París con sus modernas pasarelas.

Ni Nueva York con sus rasca el cielo.

Sí, no podemos negar los vicios e inmoralidades que guarda en cualquiera de sus calles; los peligros inminentes. La vida es un riesgo hasta sentado en el living de tu casa, una embolia, un paro respiratorio, un exceso de azúcar…la vida es frágil ¿no?

Santiago es un círculo secreto, de una belleza extraña, somnolienta y dulzona. Basta alejarse un poco del bullicio y de las grandes avenidas para descubrirlo; basta con dar vuelta una esquina y la belleza luminosa de jardines cuidados por manos de madres o esposos.

Porque el jardín es cosa de familia. Una ciudad de abuelos, de niños tomándose las plazas y disfrutando de los parques; también puede resultar peligrosa si eres demasiado ingenuo.

Santiago es más que una fotografía con el Cerro San Cristóbal y la Cordillera de Los Andes; por sobre todo Santiago tiene entre sus habitantes una Iglesia que ora por ellos, una hermandad de personas que adoran a Dios.

Y eso, señores y señoras, es lo mejor que una ciudad puede tener.


Una buena noticia: La primera Biblia escrita en lenguaje de signos ya está en marcha. Mire aquí


El poema: La parada de lo imperceptible.

Djahanguir Mazhary (Irán, 1932).

Al despertar del alba

A los rayos del sol

A la estrella nocturna

A la mirada de asombro

de la bella del pozo

Al dormir del sueño

Al espíritu del desierto

Al canto del pastor

Al carnero

Al caballo

A las llamas del leño

en el fuego del hogar

A esa que en la ventana

con la cabeza llama

A los lectores de estas líneas

en el anfiteatro del mundo

Se oye extender

el imponderable eco.

¿Qué piensas hacer tú

con tu eternidad?

Una dirección:

Muchos Diccionarios, gratis aquí

La Palabra:

"Todo lo hizo hermoso en su tiempo; y ha puesto eternidad en el corazón de ellos, sin que alcance el hombre a entender la obra que ha hecho Dios desde el principio hasta el fin." (Rey Salomón)

Para despedir el año 2006.

"renuncio al peso muerto de mi terco pasado" Invariablemente te encuentras con los balances de final de año. Cada medio hace ...