28.4.06

Cuarenta mil millones de pájaros.

Habitualmente leo la columna de Marcelo Birmajer en la revista Ya.
Cuando encontré este cuento, me pareció que él explica mucho de nuestra naturaleza.
No resisto el impulso de compartirlo. Espero les guste.

"-Cuarenta mil millones de pájaros –dijo Dios- ¿Te das cuenta? Desde q comenzó el mundo he fabricado cuarenta mil millones de pájaros. ¿Dónde están, q ha sido de ellos, en q invertí mi trabajo? Podría haber hecho 20, 50, 60 pájaros. Si total vuelan, dan la vuelta, todo el mundo podría verlos. Un par de días en África, otro par en Asia, un par en América…cien pájaros q salgan de gira. ¿Me puedes explicar para q tenía q hacer cuarenta mil millones de pájaros?

-No se –dijo Dukinsky confundido- Tus designios nos son ocultos.
-Ahora no –interrumpió el Señor- Te abro los libros. Te muestro las cuentas. Quiero q me ayudes a paliar el déficit. Vamos a dejar cien pájaros. Inmortales. Cien pájaros, y punto.

-Señor –dijo Dukinsky- No me parece q tengamos q ahorrar en pájaros. No creo q sean tan caros.
-¿Para q quieren ustedes los pájaros?
-Bueno, no sé bien. Pero son muy bellos. Además, en primavera gorgean. Y Hitchcok, Hitchcok hizo una película muy buena con los pájaros. La gente ama a los pájaros.

-¿La gente? ¿Quién es la gente? Siempre q pasa algo malo, la gente no tiene nada q ver. ¿Quién hace las cosas malas? ¿Acaso han creado otra especie y no me enteré? Pero, bueno, te llamé como mi contador. En días. Puedo ahorrar en días.
-No entiendo –dijo Dukinsky.
-Hice siete días. Con lo que junte toda tu descendencia, no podrías comprar un día. Son muy caros. Vamos a ahorrar. Vamos a eliminar el jueves.

-¡No! –grito Dukinsky.
-¿Por qué no? No es tan grave. Lunes, martes, miércoles viernes, sabado, domingo ¿No te alcanza?
-Es q el jueves me reúno con mis amigos. Comemos pizza, la pasamos bien. Dejemos el jueves tranquilo.
-El miércoles, entonces.
-El miércoles es el cine a mitad de precio, el día de la clase media.
-Bueno, ¡El domingo! –dijo Dios algo exasperado.
-El domingo…fútbol de primera –lo corto tímidamente Dukinsky.

-¿Me estas diciendo q tampoco ahorremos en días?

-Todos tus días están bien hechos, Señor –dijo Dukinsky realmente convencido- Tampoco podemos ahorrar en días.
-A ver, dime, en que me recomiendas ahorrar.
Isaac meditó.
-En malvados –dijo finalmente- Ahorra en malvados. Hay muchos y podemos prescindir totalmente de ellos.

-Ah, q mal consejero has resultado. No sería ningún ahorro: los malvados no los hago yo. Se hacen solos.

-Q bien –dijo irónico Dukinsky- Cuando salen las cosas bien, eres Dios, y cuando salen mal, eres existencialista.

-No te llamé como filósofo, sino como contador. Dime en q ahorro.

Isaac no sabía q quitarle al mundo.

-Nada, Señor –dijo finalmente- No puedo ayudarte. No hay nada en el mundo q me parezca q pueda quitarse.

-Pero si les gusta tanto, ¿Por qué se matan, por qué lo rompen, por qué sufren los siete días q quieres mantener?

-¿Tú no tienes la respuesta? –preguntó Isaac Dukinsky.
Pero Dios ya no estaba a su lado."


Marcelo Birmajer.
escritor argentino.
revista Ya 26.4.05.

26.4.06

Con pasión (parte II)

Algunos aman el color rojizo de los atardeceres.

Otros el olor a sopaipillas pasadas en caramelo.

O el asado a la parrilla, aroma que invita a todo el barrio ( virtualmente).

García Márquez sostiene que no puede escribir si no tiene flores amarillas sobre el escritorio.

O aquel que en un arranque de pasión se cortó la oreja.

O el que se lanzó a las aguas y caminó sobre ellas.

Es extraño que a unos le sobre pasión, ganas, ímpetu, deseo y otros no estén “ni ahí” con nada. “Sangre de horchata”, escuché una vez, como una dura ofensa, tú sabes, esos epítetos que usamos los evangélicos son a veces hasta un poco divertidos, “incircunciso de corazón”, “cabeza de pajarito”, “carnal”, “inconverso”, “mundano”, “mente virgen” “descarriado”, etc.

Es la pasión que mueve el mundo; lo transforma, lo enceguece, lo ilumina, lo impulsa hacia el bien o hacia el mal, al borde de la locura o a la cumbre del auge más magnánimo. Los gobiernos pueden caer en los hoyos más perversos o sacudir las miserias a punta de creatividad y empeño.

Los seres humanos destruyen lo que más codician, por pasión. Por ese sentimiento que no admite indiferencia; por el contrario, sólo es fuego, hielo, vida bullente o muerte trágica. Los titulares cada día nos muestran seres, anodinos en apariencia, de pronto algo despierta en ellos un minuto de furia y paroxismo con resultado de violencia tal que suena incomprensible.

El indiferente no va con la pasión. Menos el apático, echado en su sillón esperando cualquier cosa de la tv.

¿Hay algo más triste que una sociedad desapasionada, sin ideales ni ganas de cambios?

La frase:

Hegel sostiene "nada grande se ha construido en el mundo sin pasión".


El poema:

Canción de amor.

Si te estuvieras ahogando, acudiría al rescate,
te envolvería en mi manta y serviría té caliente.
Si fuera un comisario, te arrestaría
y te mantendría en una celda bajo siete llaves.
Si tú fueras un ave, batiría un récord
y escucharía toda la noche tu trinar de tono agudo.
Si fuera un sargento, serías mi recluta,
y, muchacho, te aseguro que amarías el ejercicio.
Si tú fueras china, aprendería la lengua,
quemaría mucho incienso, usaría vestiduras raras.
Si tú fueras espejo, me abalanzaría al baño de damas,
te daría mi lápiz labial rojo y te empolvaría la nariz.
Si tú amaras los volcanes, yo sería lava,
incansablemente eruptando de mi oculta fuente.
Y si tú fueras mi esposa, sería tu amante,
porque la iglesia se opone tenazmente al divorcio.


Joseph Brodsky

La foto:
reusters

25.4.06

Con pasión (parte I)

Hace algunos días se celebró el Día Internacional del Libro (abril 23), respaldando esa costumbre ya incorporada hace años en nuestro medio de celebrar cuanto día se nos ponga por delante, pretexto para divertirnos un rato y salir de la aburrida rutina , incluidos el Día de la madre, padre, niño, patria, perro, abuelos, etc. (Podíamos inventar un día del blogger ¿no?)

Ese día del libro me acordé con nitidez de J., un amigo que me llevó al borde del delito, cuando era yo apenas una muchacha sin tino ni ambición, aunque no digamos que he progresado mucho respecto de esas deficiencias, solo se va adicionando años al cuerpo.

J. era experto en “robo hormiga”, no cualquier robo, por supuesto. Elegía las mejores librerías, no las más elegantes, no, solo las que guardaban preciosos ejemplares antiguos, ediciones limitadas, rarezas y eso. Poseía un olfato especializado para saber dónde podía hallar tesoros semejantes.

Un día me llevó a sus correrías. Usaba un abrigo largo, amplio, color gris, con unos enormes bolsillos interiores. Adivinen para qué. Un día un libro por aquí, otro día por allá, su biblioteca era digna de un magnate. Ni siquiera permitía que se hojeara alguno de aquellos ejemplares raros, antiguos y bellos, conservados con el cuidado de una madre por un bebé recién nacido.

Podría definirse como bibliófilo, tal cual describe Humberto Eco esta manía:

“La bibliofilia es ciertamente el amor por los libros, aunque no necesariamente por su contenido. Claro que hay bibliófilos que coleccionan por temas e incluso leen los libros que adquieren. Pero para leer todos esos libros hay que ser un ratón de biblioteca. El bibliófilo, aun cuando se interese por el contenido, desea ante todo el objeto y, si es posible, el primero que haya salido de los tórculos de la imprenta. Hasta tal punto que hay bibliófilos (a quienes, pese a comprenderlos, desapruebo) que, teniendo en sus manos un libro intonso, no cortan sus hojas para no violar el objeto que han conquistado. Para ellos, cortar las hojas a un libro raro sería como, para un relojero, romper la caja de un reloj para observar su mecanismo.” (Humberto Eco, traducción de Alejandro Patat).

Algunos le llaman "el mal de Gutenberg", como una enfermedad peligrosa.
¿Cómo podrá curarse mi amigo J.?

la foto de: people04.albion.edu

la Palabra: "Bienaventurado el que lee" (Apocalipsis 1:3)

23.4.06

¿Para qué querríamos encontrar lo perdido?

Te perdí como la moneda más valiosa de una colección.

Te perdí como un día de verano y una atardecer de luna nueva sobre Los Andes.

Perdí aquella noche en la montaña, cuando vimos caer las estrellas hacia un lugar que nunca supimos.

La huerta de choclos y mi vestido rosa.

El color amarillo de los lirios y el verde del gomero.

Te perdí como las plumas de nieve que miramos por los ventanales y tus gritos de alegría.

El viento Raco que secaba en 10 minutos la ropa tendida.

Como el río en un invierno de tormenta.

La Escuela 606, la antigua, con su patio de cemento y la mínima sala de profes al fondo.

La noche de los cuchillos buscando el corazón de aquel muchacho. Quieto en la vereda, quieto para siempre. ¿A dónde iría su alma?

Perdidos los días eternos de la lluvia soplando por los grietas de la casa.

El viento ululante sobre los techos.

La amenaza constante de una inundación.

El frío que amorataba los dedos y ponía roja la nariz.

Podría escribir todo el día y la noche, llenar páginas y más páginas de todo que perdí cuando te fuiste.

Sin embargo nada de lo perdido es comparable a lo nuevo, la esplendorosa renovación de la vida, los objetos, los espacios, las palabras, el Espíritu, el círculo perfecto de Su Amor que excede cualquier ausencia.

Y eso pido en oración, que todo aquello y lo mucho más que no volveremos a ver, a encontrar o a percibir, sea sólo eso, un tiempo asombroso que no volverá, y que este presente supere en grandeza a áquel.

19.4.06

Llorar está de moda.


Cuando leí: “Bienaventurados los que lloran porque ellos recibirán consuelo.” era bien ignorante de las terapias modernas para aliviar las penas humanas.

Hoy el mercado ha ideado un segmento especial: “Películas que ayudan a llorar”.
La noticia viene de Japón.
Llorar se está poniendo de moda entre los nipones.

¿Recuerdan aquel bar?
Las lágrimas, como el sudor, tienen una función de limpieza para el organismo.
Que corran libres nos provocan sanidad.
Contenidas nos enferman.
A veces es mal mirado que lloremos; casi un signo de debilidad.
Pero eso tiene que ver con nuestros prejuicios, más que con la realidad con la cual fuimos creados.

"Jesús lloró." Este es el verso más corto de La Palabra, pero nos refleja el corazón de un hombre y la compasión de Dios.
¿Sería menos hombre porque dejó libres sus lágrimas?
¿Sería menos Dios?

La foto:
Man Ray.

La Palabra:
"María, cuando llegó a donde estaba Jesús, al verle, se postró a sus pies, diciéndole: Señor, si hubieses estado aquí, no habría muerto mi hermano.
Jesús entonces, al verla llorando, y a los judíos que la acompañaban, también llorando, se estremeció en espíritu y se conmovió..."

18.4.06

Bendita mi infancia.

Ewa Zadlo.


Muchas diferencias de opinión sostuve con mi madre.

En ocasiones la disciplina aplicada era bastante dura y hasta humillante.

Todavía no se inventaba (o no se publicitaba) esto de los derechos del niño, así es que más de alguna cuchara de palo esquivé con soltura de torero. Aclaro que no tengo ni medio trauma por eso. Menos por el chicote (cinco correas de cuero atadas a un listón a modo de fusta), invento de mi abuela que quiso aplicarse a mis inocentes glúteos y que terminó sus días sin uso, directo en las aguas del Quilque, pequeño río que circulaba por el centro de la ciudad.

No puedo decir “no fui feliz”. Mi madre me regaló, entre tantas bendiciones, la poesía.

“Cada uno de nosotros lleva un río
como el sonido más puro de su infancia.
Canción de cuna trasmitida de padres a hijos,
de árboles a pájaros, de cielos a tierras.” (Efraín Barquero)

Entre paréntesis, Barquero, dicen, tú sabes, los comentarios, que es candidato directo al Nacional de Literatura. Bien por él.

Mi madre le peleó a la vida un espacio de alegría y protección para su niña; arañó la tierra y le extrajo los frutos que luego colocaría en la mesa para saborearlos juntas, nunca antes de una oración de acción de gracias.

Escucho pasar los niños de regreso a sus hogares.

Tal vez allí no espere la madre o el padre; o tal vez no.

Con esto de madres y padres bregando por un buen salario, los pagos de cuentas, cada vez más alto el costo de los insumos, en fin. Quizás cada niño o niña deba acostumbrarse a recalentar su colación en el micro hondas y cenar acompañados de la tv. Luego en su cuarto oirán un poco de música, escribirán algún mail o ingresarán al MSN. Solitarios, viviendo compañías virtuales y amigos lejanos.

Termino con Barquero

“Oh mi río atardecido,
vuelvo a encontrar tus ciudades sumergidas:
el reflejo de los árboles como inmensas torres,
el fulgor de los peces como lámparas trémulas,
la sombra del crepúsculo
como una ciudad pintada para una fiesta,
el grito de los pájaros marinos
como la voz de tus antiguos ahogados.
Vuelvo a llamar en tu país sumergido,
después de tanto tiempo,
y por una de sus calles me encamino.”

¿Quién dice que la poesía no puede salvar de la precariedad en que vivimos?

¿Quién se atrevería a quitárnosla?

17.4.06

Para hacerle honor a la poesía: leerla.



No tenemos un lenguaje para los finales,
para la caída del amor,
para los concentrados laberintos de la agonía,
para el amordazado escándalo
de los hundimientos irrevocables.

¿Cómo decirle a quien nos abandona
o a quien abandonamos
que agregar otra ausencia a la ausencia
es ahogar todos los nombres
y levantar un muro
alrededor de cada imagen?

¿Cómo hacer señas a quien muere,
cuando todos los gestos se han secado,
las distancias se confunden en un caos imprevisto,
las proximidades se derrumban como pájaros enfermos
y el tallo del dolor
se quiebra como lanzadera
de un telar descompuesto?

¿O cómo hablarse cada uno a sí mismo
cuando nada, cuando nadie ya habla,
cuando las estrellas y los rostros son secreciones neutras
de un mundo que ha perdido
su memoria de un mundo?

Quizá un lenguaje para los finales
exija la total abolición de los otros lenguajes,
la imperturbable síntesis
de las tierras arrasadas.

O tal vez crear un habla de intersticios,
que reúna los mínimos espacios
entreverados entre el silencio y la palabra
y las ignotas partículas sin codicia.


(Poema de Roberto Juarroz).

(Foto "Salar de Tara" emol.com)

15.4.06

Soñamos con un lector perfecto.

Soñamos con un lector perfecto.

Superior a nosotros.

Mejor aun que la propia lectura

de nosotros mismos.

Para él escribimos, aunque no exista.

No podemos dejar de sentir

que se esconde detrás de ese silencio

que arrastran las palabras como una túnica partida.


Quizás si persistimos en este oficio desolado

de elevar torres sin andamios,

el lector que no existe despierte alguna vez

allí donde el lector ya no es necesario

porque al final toda lectura se lee sola.


Decimocuarta poesía vertical, libro póstumo.
Roberto Juarroz (1925-1995)

¿Poesía? ¿Para qué?

“¿Tiene la poesía un futuro? Yo preguntaría: ¿es suplantable la muerte, el hombre, el misterio, el infinito? ¿Es suplantable la palabra en relación con todo eso? Si las respuestas son no, la poesía sí tiene un futuro. El futuro de la poesía es como su pasado: para ella no existe el tiempo. La poesía es.” (Roberto Juarroz)

Poema del ángulo recto.

Pintura de Le Corbusier ( Foto EFE)

13.4.06

Hablemos de poesía.



A ver si logramos ponernos de acuerdo.
Vamos a ver si podemos aceptarnos con las diferencias inherentes al género, el status espiritual, el color de la piel o cuánto hay en la cuenta bancaria.
Definamos, pues.

12.4.06

Cualquier día de otoño es bello.


Hoy, observando el otoño, caminando entre las hojas que danzan y vuelan.
Tanta belleza ¿no?

Y memorizando un libro de La Palabra;
preparándonos para celebrar el 24 de septiembre como corresponde.

La foto de:
fijaciones.org

10.4.06

Si tuvieras fe...

Cantamos casi todos los domingos por la tarde, cuando nos reunimos, esta canción:

“Si tuvieres fe como un grano de mostaza

eso lo dice el Señor;

tú le dirías a la montaña

muévete, muévete… etc.”

Con ritmo de salsa, por supuesto. Poco a poco los evangélicos hemos ido cambiando; más alegres, nos bamboleamos discretamente, pasitos breves por aquí, unos brazos en alto, todo bastante moderado todavía. Bueno, es un progreso comparado con aquellas letanías de la niñez, cinco o seis estrofas, un estribillo que se repetía “ad eternum” al ritmo del 4 x 4, con rostros impertérritos y solemnes, no fuésemos a interrumpir la paz del lugar... y a despertar a un Dios airado.
¿Alegría?
¡Qué mundana!

En fin, los músicos centroamericanos nos están cambiando el perfil.
En realidad no es eso lo que deseo escribir, sino esta impresión que tengo cada vez que cantamos esa canción. Nítidamente me viene al recuerdo este cuento de Monterroso. Estamos hechos de palabras; nos habitan y nos asaltan en cualquier lugar.

La Fe y las montañas.

En principio la Fe movía montañas sólo cuando era absolutamente necesario, con lo que el paisaje permanecía igual a sí mismo durante milenios.

Pero cuando la Fe comenzó a propagarse y a la gente le pareció divertida la idea de mover montañas, éstas no hacían sino cambiar de sitio, y cada vez era más difícil encontrarlas en el lugar en que uno las había dejado la noche anterior; cosa que por supuesto creaba más dificultades de las que resolvía.

La buena gente prefirió entonces abandonar la Fe y ahora las montañas permanecen por lo general en su sitio.

Cuando en la carretera se produce un derrumbe bajo el cual mueren varios viajeros, es que alguien, muy lejano o inmediato, tuvo un ligerísimo atisbo de Fe.

Augusto Monterroso.




El poema:
Todo camino tiene dos vías
Una te lleva lejos
Otra te hará volver.
Ningún camino es tan poderoso
para el amor que espera.


Lo leí hoy:
"Soy la peor persona del mundo para hacer un elogio de la lectura. Me gusta tanto que no comprendo que haya gente a quien no le guste. Exhortar a la lectura es como exhortar a probar el jamón de Jabugo, pruébelo usted y verá como le gusta".

"La lectura es mucho más poderosa que las armas. El libro es un instrumento de combate y de salvación".

"La lectura es algo más que un medio de acceso a la información y al conocimiento, es una forma de vida". (Fernando Savater)

Puedes seguir leyendo aquí: http://sollo-periodismo.blogia.com/

La foto es de:
alemama.

La Palabra:
"Os aseguro que, si tuvierais fe aunque solo fuera del tamaño de un grano de mostaza, podríais decirle a este monte: ¡Quítate de ahí y pásate allá!, y el monte se pasaría. Y nada os sería imposible" (Jesús)

6.4.06

Otro cumpleaños.

He visto crecer los árboles y descender la lluvia por entre la Cordillera de Los Andes; he visto cómo se crea la vida en tierras áridas y sin valor, tierras donde hoy crecen huertas fecundas y jardines primorosos.

He visto crecer una generación de hombres y mujeres fieles –entre ellos mis hijos-; hombres y mujeres que se desarrollaron en una unión y una amistad tan estrecha que nada ha destruido. Siento sus risas cuando se juntan y percibo el calor de sus abrazos, la sinceridad de sus palabras y el amor que circula invisible entre nosotros. Dios los ha llevado por diversos rumbos; miles de oportunidades que se extienden delante de ellos; amplias avenidas llenas de alegría; extraordinarios caminos saturados de la Presencia esplendente (y perdonen que ocupe esta palabra, pero me parece la más preciosa) de un Dios que llena sus existencias de gloria, de propósito y de visión.

He sido bendecida por ellos y ellas.
Alguna vez nos sentamos en El Quisco o en Millahue y fuimos impactados con la Presencia de un Dios real que estuvo ahí, maravillándonos. Muchas veces argumentamos de política, de ética, del divorcio, de doctrina; tantas reímos y comimos. Como ellos, también yo fui creciendo y al recordarlos hoy –día de mi cumpleaños-, bendigo a Dios por la felicidad de haber compartido ese espacio de tiempo que determinó nuestro presente.

La frase del día:
“Déjalo y gana”

La foto:
Guillermo A. Wetzing (la segunda.com)

Recomiendo esta dirección:
unoquepasaba

El poema:

Arte Poética (Fuga)

A la manera de Paul Celan y Gonzalo Rojas
Ver correr el río bajo un cielo sin nubes
Aguas de otros ríos afluyen al río
que pasa por quien escribe
y quien escribe es la red de los sueños
jalados por la corriente
Agua blanca del sueño la volamos en las alas del ave
Sueño negro del agua lo bebemos en la palabra
¿Qué se escribe cuando se escribe:
la muerte con sol encima del paisaje
o la vida sin sombra debajo de la tierra?

El río traza un camino no se sabe si de sol o de sombra
el sueño empuja las palabras sobre las aguas
que corren ausentes a quien escribe
y quien escribe las mira correr
con ojos que como el sol rehúsan hundirse.

(Isaac Goldemberg) (Perú)


Una Palabra:
"Damos siempre gracias a Dios por todos ustedes, haciendo memoria de ustedes en nuestras oraciones" (A. Pablo)

5.4.06

Un regalo especial para ti.

A veces me sucede que un pensamiento se fija en mi mente y empiezo a darle vueltas y vueltas hasta que recuerdo de dónde viene.
Hoy recordé estas letras, y te las regalo, un poco parafraseadas, pero la esencia es la misma. Tal vez te ayuden en las acciones que debas realizar.


"En el ejercicio de su voluntad, El nos hizo nacer por la palabra de verdad, para que fuéramos las primicias de sus criaturas.

Esto lo sabemos, amados.

Pero que cada uno sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para la ira, porque la ira del hombre no obra la justicia de Dios.

Es por eso que, desechando toda suciedad y todo resto de mal pensamiento, recibamos con aprecio la palabra implantada, que es poderosa para salvar nuestras almas.

Sed hacedores de la palabra y no solamente oidores que se engañan a sí mismos."

(Apóstol Santiago)

4.4.06

Esto no es una despedida.

Lo único que supera la creación de un hijo en el vientre de la madre es la resurrección de Jesucristo después de descender a lo más profundo del abismo.

Es tan natural que un hijo nazca, tan cotidiano casi, que perdemos la capacidad de asombro frente al milagro de la vida. Pero, aun cuando se engendren millones de niños, para una madre cada bebé es único en el mundo.

Hay un lazo indestructible que nos une.

Tiempo, distancia, penas, muerte, nada puede en contra de ese amor que va creciendo, simultáneo al crecimiento del vientre y el tesoro que contiene. ¿Hay algo más bello que una mujer “en estado” de gracia?

Un hijo sabe que su madre le perdonará todo; que lo amará por sobre sus propias debilidades. Sabe que la madre es el hogar donde siempre puede regresar sin aviso. La puerta estará siempre abierta, los brazos dispuestos, la mesa preparada, el amor incondicional.

Todo se puede caer; muchas cosas cambian a lo largo de la existencia.
El amor de una madre no morirá.

(Dedico estas palabras a Simón, mi hijo, aquí me quedo mirando al norte.)

¿Peligro?

Bernard Goldbach


Dice una revista norteamericana que este monumento está en peligro de extinción. ¿Corremos los cristianos evangélicos-pentecostales-carismáticos el mismo peligro?

Al comenzar Abril (parte III)

De una cosa estoy convencida: Un avivamiento es tan necesario hoy como lo fue ayer.

Hace 100 años los pentecostales (como movimiento histórico) no existían.

Previo a todos aquellos sucesos, había una iglesia fiel que buscaba la presencia de Dios en la continua lectura del libro de Los Hechos, la oración ferviente y la constante demanda de la promesa: Y en los postreros días, dice Dios, derramaré de mi Espíritu sobre toda carne, y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán. Vuestros jóvenes verán visiones, y vuestros ancianos soñarán sueños, y de cierto sobre mis siervos y sobre mis siervas en aquellos días derramaré de mi Espíritu y profetizarán".

¿Dónde nace el pentecostalismo contemporáneo? Unos dirán que con el movimiento de Santidad; otros con el pastor Dowie, con Charles Fox Parham o con William J. Seymour. En Kansas, en Azusa, en Valparaíso, en India.

¿Tiene importancia dónde empezó? Lo esencial es que sucedió y ese patrimonio de fe podemos decir que es nuestro; pocas iglesias dicen hoy que NO necesitan el Espíritu Santo.

Con o sin glosolalia”.

¿Qué creen los pentecostales?

Fundamentalmente que la Biblia es la Palabra inspirada por Dios.
La salvación por la gracia de Dios y recibida por fe.
Una vida de santidad.
La obra sanadora de Jesús operando hoy a través de su Espíritu Santo.
El bautismo (inmersión) en el Espíritu Santo y su poder fluyendo en forma constante en la vida del cristiano.
La restauración de los dones del Espíritu, incluyendo el hablar en otras lenguas como una expresión de alabanza, adoración y a veces de profecía.
La libertad del Espíritu para obrar soberanamente.

Se sostiene que en el mundo evangélico, 8 de cada 10 son pentecostales. En Chile todavía se nos llama “canutos”, ya no tan peyorativamente como a nuestros padres.


La foto:
Ilona Wellmann

La Palabra:
“Oh Señor, he oído lo que se dice de ti y temí. Aviva, oh Dios, tu obra en medio de los años, en medio de los tiempos házla conocer.” ( Habacuc).

2.4.06

Al comenzar Abril (parte II)

¡Aleluya!, las estadísticas son alentadoras.

Un 94, 4 % de los chilenos tenemos fe que Dios es Dios.
Nada mal, por supuesto, para un país que tiene una presidenta agnóstica.

A cien años del Gran avivamiento de Azusa, ¡todavía hay esperanzas!

Esperanza de nacer de nuevo.
Esperanza de ver milagros.
Esperanza de la presencia de Dios llenando los hogares de paz.
Esperanza que el amor verdadero nos amiste, más allá de nuestro status o raza.
Esperanza del Espíritu soplando un nuevo avivamiento para las naciones.

Cuando William Joseph Seymour abrió la puerta de aquel mítico lugar, jamás imaginó (como siempre nos sucede frente a lo milagroso) que sería el inicio del más importante de los movimientos cristianos y su nombre se escribiría junto a los ya históricos como: Carlos Finney, Juan Wesley y Edward Irving.

¿Quién dice que tú no estés en esa lista algún día? (aunque la historicidad humana no es más importante que el "libro de la vida" ¿no?)

Dios obra insólitos y asombrosos designios, a pesar de nuestras dudas.


La foto gracias a:
kaia larsen.

Un soneto de Lope de Vega:

¿Qué tengo yo que mi amistad procuras?
¿Qué interés se te sigue, Jesús mío,
que a mi puerta cubierto de rocío
pasas las noches del invierno escuras?

¡Oh cuánto fueron mis entrañas duras,
pues no te abrí! ¡Qué extraño desvarío,
si de mi ingratitud el hielo frío
secó las llagas de tus plantas puras!

¡Cuántas veces el Ángel me decía:
«Alma, asómate agora a la ventana,
verás con cuánto amor llamar porfía»!

¡Y cuántas, hermosura soberana,
«Mañana le abriremos», respondía,
para lo mismo responder mañana!

1.4.06

Al comenzar Abril (parte I).

Quería comentar la pelea del Negro Piñera con su Carlita (¡¡¡shaa!!)

O los poemas de Mackenna (¿también escribe?)

O que Cristian Warnken ya no hará “La belleza de pensar”, “Descarados” va perdiendo y Kike Morandé está al borde del ataque de nervios porque la Esclava Isaura se ganó todo el rating (¡olalalaaaaa!)

O esta noticia de última, “las gasolinas bajarán de precio el próximo lunes” (¡¡¡naaa!!!)

Tal vez responder a la pregunta “¿De qué mueren los jóvenes en Chile?”

Y además conversar acerca del primer estreno de cine chileno en este año, “Fuga”, que fue visto por 3.057 personas en las 27 salas que está siendo exhibida a lo largo del país.

Pero todas esas son noticias temporales.

A mi parecer (bastante personal, por lo demás), la mejor noticia de este Abril, nos conecta a 100 años exactos del suceso más importante del siglo veinte, me refiero al inicio de la Iglesia en la calle Azusa.

En Azusa se propusieron cambiar su mundo y lo lograron.

Lo que decretaron ayer ha definido el paisaje evangélico-pentecostal del presente siglo.

Lo que es digno de tomar en cuenta (modestamente).


Antes de seguir ruego, para una mayor comprensión de lo que intento hablar, amable lector y lectora, leas aquí.

Para despedir el año 2006.

"renuncio al peso muerto de mi terco pasado" Invariablemente te encuentras con los balances de final de año. Cada medio hace ...